
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».
✝️ «El que persevere hasta el fin, este será salvado» (Mateo 24, 13).
Salmo 128 — Mucho me han perseguido desde mi juventud 🌿
A veces, uno puede decir, no pueden conmigo…, pero eso solo es real cuando, –como nos dice el salmista–, el Señor rompió las coyundas de los malvados…
La elección es siempre libre. El camino es claro. Ahora bien, ¿alguna vez has sido malvado? ¿En alguna ocasión no te dejaste llevar de esos enemigos atroces del ser humano: envidia, ira, rencor, venganza…?
Camino al Templo de Jerusalén, los peregrinos hacían memoria de las heridas del pasado, representadas como surcos profundos en la espalda. Sin embargo, el salmo no termina en lamentación, sino en victoria espiritual: los opresores no prevalecieron porque Dios rompió sus ataduras.
El mal nunca prevalece, sigue caminando y lo verás con tus propios ojos.
Jaculatoria 📿 «El Señor, que es justo, rompió las coyundas de los malvados»
o también, Que el Señor te bendiga.
Reto del día 🎯 Hoy, ante un obstáculo o recuerdo doloroso que intente quitarte la paz, en lugar de renegar, di internamente: «Con la ayuda de Dios sigo adelante», y realiza una acción positiva por alguien a tu alrededor. ¡El mal no prevale en tu día a día!
🙏 ¡Mucho ánimo y firmeza! Que el Señor rompa hoy cualquier atadura de desánimo en tu vida y te conceda la gracia de la perseverancia.
Escúchalo:
Feliz jornada. Te bendigo, en el nombre de Dios.
Salmo 128
¡Cuánta guerra me han hecho desde mi juventud
–que lo diga Israel–,
cuánta guerra me han hecho desde mi juventud,
pero no pudieron conmigo!
Sobre mis espaldas metieron el arado
y alargaron los surcos.
Pero el Señor, que es justo,
rompió las coyundas de los malvados.
Retrocedan, avergonzados,
los que odian a Sión;
sean como la hierba del tejado,
que se seca y nadie la siega;
que no llena la mano del segador
ni la brazada del que agavilla;
ni le dicen los que pasan:
«Que el Señor te bendiga.»
Os bendecimos en el nombre del Señor.

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Hola: Le recomiendo esta oración para pedir trabajo por intercesión de san Benito, https://www.youtube.com/watch?time_continue=2&v=3BS5BTRnfsE
Paz y bien, bendiciones.
Por favor, Señor, preciso de tu bendición, pasa la mano por mi cabeza, estoy muy agobiada. Preciso trabajo, se que tú no me abandonadas. Amén