Ravello Italia
Desde Ravello, vista de las costas de Amalfi Italia, imagen archivo deoao.org

✝️ «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados» (Mateo 5, 4).

Salmo 125 (126) — Los que sembraron con lágrimas cosechan entre cantares 🌾
(Seguimos con los Cantos de Ascensión, los peregrinos evocaban en este poema el gozo del retorno de la cautividad y la esperanza de ver fructificar el esfuerzo en medio de la siembra dolorosa

Dice el Quohelet, del Antiguo Testamento: “Hay bajo el sol un momento para todo, y un tiempo para hacer cada cosa: Tiempo para nacer, y tiempo para morir; tiempo para plantar, y tiempo para arrancar lo plantado;  tiempo para llorar y tiempo para reír; tiempo para gemir y tiempo para bailar;..

No te agobies, si estás en tiempo de plantar, ya cosecharás; siembra con amor tu semilla.

Si estás en tiempo de cosechar, cosecha, con alegría; ya llegará de nuevo el tiempo de la siembra.

Verás cómo terminarás cantando como el salmista, el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres.

Este canto de ascensión recuerda que quien siembra con esfuerzo, sudor o lágrimas a menudo no ve los resultados de inmediato;

Te propongo que repitas este mantra-jaculatoria durante la jornada: ¡Señor, que mi lengua se llene de cantares!

Reto del día 🎯 Si hoy estás atravesando un esfuerzo agotador, un sacrificio desinteresado o una siembra dolorosa en tu trabajo o en tu familia, ofrece esa fatiga con alegría, confiando en que Dios transformará ese esfuerzo en abundante fruto de paz.

 🙏 ¡Adelante con esperanza!

Renueva hoy tus fuerzas y la alegría de ver cosechar con júbilo lo que has sembrado con amor y paz.

Escúchalo:

Paz y Bien, bendiciones.

Salmo 125

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos».
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas,
cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas.

***

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