Foto de Laura Lissa Borello desde Uruguay

Jesús les dijo: pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre.
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Hermosa esta tercera parte del salmo. Muchas enseñanzas y orientaciones. Léelo despacio, si quieres incluso entero, acudiendo a las dos primeras partes que están publicadas ya. Después de entrar en el misterio, –en lo Sagrado traducen otros–, el salmista tiene luz. es capaz de ver la realidad con nuevos ojos y descubrir la esencia lo importante de la existencia. Ya no le interesa jugar con la maldad. Acepta los planes que el pactó con Dios.

El salmo llega a su punto más alto: del desconcierto inicial el salmista pasa a la confianza absoluta. Reconoce su propia ignorancia —“yo era una bestia ante ti”—, pero descubre que Dios siempre lo sostiene de la mano.

Decreto: «Yo siempre estaré contigo»
o quizás: » tomas mi mano derecha y me guías según tus planes«;
o incluso: «Para mí lo bueno es estar junto a Dios«.
Casi nada, bendiciones, hasta mañana. Buen Camino

Escúchalo:

Salmo 72 C

Cuando mi corazón se agriaba
y me punzaba mi interior,
yo era un necio y un ignorante,
yo era un animal ante ti.

Pero yo siempre estaré contigo,
tú tomas mi mano derecha,
me guías según tus planes,
y me llevas a un destino glorioso.

¿No te tengo a ti en el cielo?
y contigo, ¿qué me importa la tierra?
Se consumen mi corazón y mi carne
por Dios, mi herencia eterna.

Sí: los que se alejan de ti se pierden;
tú destruyes a los que te son infieles.

Para mí lo bueno es estar junto a Dios,
hacer del Señor mi refugio,
y proclamar todas tus acciones
en las puertas de Sión.

***

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2 thoughts on “Salmo 72 C, contigo, diez de septiembre

  1. Creo que en algún punto existe una unión entre dos puntas, dice al inicio el comentario del salmo que «del total desconcierto» se pasa a la «fe absoluta» y tal vez, esos dos extremos se terminan conectado en un círculo perfecto. Por ende quien en nada cree, en todo cree. Un abrazo. Paz, bien y serenidad.

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