Salmo 89, por la mañana sácianos de tu misericordia, ocho de julio

Señor Dios, refugio nuestro de generación en generación, antes de que naciesen los montes Tú ya eras Dios. Ante la brevedad de mi vida, que pasa rápido y vuela, te pido hoy el don de la sabiduría: enséñame a calcular mis días para que adquiera un corazón sensato, libre de ansiedades triviales. Sáciame por la mañana con Tu misericordia para que toda mi jornada sea alegría y júbilo. Que Tu bondad baje hoy sobre mí y haga prósperas las obras de mis manos. Amén.

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