Desde Costa Rica, imagen de Ángeles García Bordón

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

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¿Quién puede entrar en el Recinto Sacro?

Este salmo puede ayudar a entender que, también en el mundo espiritual, el ser humano es un ser social, lo cual quiere decir que todo lo que nos rodea influye en nosotros, y, nosotros, influimos en todo lo que nos rodea…

Empieza recordando que nada nos pertenece: «Del Señor es la tierra y cuanto la llena». Nosotros somos administradores, no dueños.

Luego lanza la pregunta clave: «¿Quién puede subir al monte del Señor?». La respuesta no es «el más sabio» o «el más rico», sino el de manos limpias y corazón puro. Es una invitación a la transparencia total ante Dios. El cierre es épico: las puertas del corazón deben elevar sus dinteles (abrirse de par en par) porque el «Rey de la gloria» quiere entrar a habitar en nosotros.

Recuerda Manos Limpias– Corazón Puro.

?️ Jaculatoria: Este es el Grupo que busca a Adonai (al Señor).

¿quién puede entrar en el Recinto Sacro? El hombre de manos limpias y puro corazón

Paz y Alegría, hasta mañana.

Reto del día

«Dinteles arriba»: Identifica una «puerta» de tu vida que tengas cerrada con llave (un perdón pendiente, una verdad que no quieres admitir o un miedo que te paraliza). Hoy, haz un gesto consciente de apertura: habla con esa persona, admite ese error o entrega ese miedo en oración. El reto es dejar que el Rey entre en esa habitación oscura de tu corazón.

Segundo día de la Novena a san José: haz clic aquí

Lo puedes escuchar lo puedes leer:

 

Salmo 23

Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el orbe,
y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares, él la afianzó sobre los ríos.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes, y puro corazón,
que no confía en los ídolos
ni jura contra el prójimo en falso.
Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Este es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria.
¿Quién es ese Rey de la gloria?
-El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria.
–¿Quién es ese Rey de la gloria?
-El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria.

Segundo día de la Novena de san José el de los sueños,

Novena de los Sueños de San José – Día 2: La Discreción

El día de todos los santos, explicado por un «alma niña». Una chispita muy pequeña.

 

Coco, el día de los muertos

Tres días (triduo) de oración por los difuntos

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