La naturaleza habla, muestra. Vallon pont d’arc Francias ¡Escucha y Mira!, imagen de Wpandita

Jesús les dijo también una parábola: «Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo.
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No solo sufre porque lo atacan, sino porque quienes lo hacen son aquellos por quienes él ayunó y lloró cuando estaban enfermos. Es el dolor del bien devuelto con mal.

¿A ti también te han pagado con una puñalada por la espalda después de que diste la cara por ellos? Este salmo valida tu tristeza. No te pide que seas de piedra; pero, a pesar de todo, no te sientas abandonado. Da gracias a Dios, porque Él sabe que tu inocencia saldrá a la luz y te liberará. Él está dispuesto a dar la cara por ti… y tú, a agradecérselo.

Herramientas

🗣️ Jaculatoria:

«Señor, aunque ellos se alegren de mi tropiezo, yo celebraré Tu lealtad».
o también:
Te daré gracias en la gran asamblea
.

🎯 Reto del día: “Limpieza de Amargura”
Hoy, haz una lista mental de esas personas que te pagaron mal. El reto no es reconciliarte con ellas (a veces la prudencia dicta distancia), sino entender que el conflicto no se arregla con odio, rencor o venganza.
Entrega tus “testigos falsos” al Juez y decide que su ingratitud no va a robarte tu capacidad de hacer el bien a otros. Deja ahí todo el mal que te hayan hecho y no lo traigas más al presente.

Escúchalo o léelo:

Es una parte muy cruda, ¿verdad? El salmista se siente «desangrado» emocionalmente. Pero espera, veremos que pasa mañana, porque hay una tercera parte que cambia la configuración y el tono: de la queja a la alabanza explosiva. No te la pierdas.

Y mañana también:

Domingo de Ramos, el pórtico de la Semana de Pascua

Salmo 34 B

Comparecían testigos falsos,
me interrogaban de cosas que ni sabía,
me pagaban mal por bien
dejándome desamparado.

Yo en cambio, cuando estaban enfermos,
me vestía sayal,
me afligía con ayunos
y, en mi interior, repetía mi oración.

Como por un amigo o un hermano
caminaba de uno a otro lado,
como quien llora a su madre,
andaba triste y abatido.

Pero cuando tropecé, se alegraron,
se juntaron, se juntaron contra mí.
Me desgarraban por sorpresa,
me desgarraban sin parar.

Si caía, los burlones del entorno
rechinaban los dientes contra mí.

Señor, ¿cuándo vas a fijarte?
Libra mi vida de sus fosas,
mi única vida de los leones.
Te daré gracias en la gran asamblea,
ante un pueblo numeroso te alabaré.

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