Estrella Federal, imagen de Nélida Traghetti

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos»
+++
Y…., ahora el salmista se plantea el futuro… y qué vendrá, ¿entonces? …, porque si esta situación del ahora, se da aún siendo fieles, cumpliendo lo que Yhavé- Dios nos pidió …, ¿qué nos queda entonces?….
Es más doloroso incluso porque somos llevados al matadero y sufrimos «por tu causa», no por nuestra culpa. Este  dolor espiritual es más fuerte e intenso que el físico o incluso que el mismo destierro.
A pesar de ello, su fe no tiembla porque Dios puede espabilarse en cualquier momento y levantarnos de la humillación.
Si lo hizo antiguamente, ¿por qué no puede hacerlo ahora? Dios se levantará y nos redimirá.
Mantra:  Él penetra los secretos del corazón.
O también: Levántate a socorrernos, redímenos por tu misericordia.
Paz y bien, bendiciones.
Léelo escúchalo:

Salmo 43 C

Todo eso nos viene encima,
sin haberte olvidado
ni haber violado tu alianza,
sin que se volviera atrás nuestros pasos;
y tú nos arrojaste a un lugar de chacales
y nos cubriste de tinieblas.

Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios
y extendido las manos a un dios extraño,
el Señor lo habría averiguado,
pues él penetra los secretos del corazón.

Por tu causa nos degüellan cada día,
nos tratan como ovejas de matanza.
Despierta, Señor, ¿por qué duermes?
levántate, no nos rechaces más.
¿Por qué nos escondes tu rostro
y olvidas nuestra desgracia y opresión?

Nuestro aliento se hunde en el polvo,
nuestro vientre está pegado a suelo.
Levántate a socorrernos,
redímenos por tu misericordia.

***

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

Oración a San Benito en Montecassino de Liberación

Abrir y Cerrar Puertas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *