Si estás pasando por una enfermedad, un agotamiento extremo (burnout) o una crisis de tristeza, este es tu salmo. No finjas estar bien ante Dios. Él no se asusta de tus lágrimas; de hecho, el salmo dice que Él escucha el sonido de nuestro llanto. Hoy, permítete ser débil ante el Señor para que Él sea tu fortaleza
