Salmo 16 A, prueba de fuego, veinticuatro de febrero

Salmo 16 A, Vivimos en la era de la imagen pública, donde nos importa más «parecer» que «ser». Este salmo nos invita a la coherencia radical.
Prácticamente, nos pide que nuestras palabras en público coincidan con nuestros pensamientos en privado. Es un llamado a caminar con paso firme por la senda de los valores, incluso cuando el camino se pone difícil o nos sentimos juzgados injustamente.