Salmo 11, refugio, dieciocho de febrero

¿Cuántas veces te han dicho (o te has dicho a ti mismo) que «ya no hay nada que hacer» o que «tienes que escapar»? El Salmo 11 nos invita a no ser como el pájaro que huye al monte al primer signo de peligro. El reto práctico hoy es la estabilidad emocional: si tu fundamento es Dios, aunque el suelo tiemble, tu centro permanece firme. No tomes decisiones basadas en el pánico, sino en la oración.

Salmo 141, Mi refugio, veinticinco de agosto

Los fariseos le preguntaron cuándo llegará el Reino de Dios. El les respondió: «El Reino […]