Salmo 11, refugio, dieciocho de febrero

¿Cuántas veces te han dicho (o te has dicho a ti mismo) que «ya no hay nada que hacer» o que «tienes que escapar»? El Salmo 11 nos invita a no ser como el pájaro que huye al monte al primer signo de peligro. El reto práctico hoy es la estabilidad emocional: si tu fundamento es Dios, aunque el suelo tiemble, tu centro permanece firme. No tomes decisiones basadas en el pánico, sino en la oración.

Salmo 7 B, los rectos del corazón, trece de febrero

¿Te preocupa que alguien se esté saliendo con la suya haciendo el mal? Este salmo 7 te invita a soltar el deseo de venganza. No necesitas «cavar una fosa» para el otro; el mal ya es una trampa por sí mismo. Tu trabajo es mantenerte «recto de corazón» para que Dios sea tu escudo. La gratitud final del salmista («daré gracias por su justicia») es la clave para mantener la paz mientras Dios actúa

Salmo 17 D, desde las alturas…, catorce de junio

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Os aseguro que vais a llorar y […]