Salmo 11, refugio, dieciocho de febrero

¿Cuántas veces te han dicho (o te has dicho a ti mismo) que «ya no hay nada que hacer» o que «tienes que escapar»? El Salmo 11 nos invita a no ser como el pájaro que huye al monte al primer signo de peligro. El reto práctico hoy es la estabilidad emocional: si tu fundamento es Dios, aunque el suelo tiemble, tu centro permanece firme. No tomes decisiones basadas en el pánico, sino en la oración.

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