Salmo 81, juzga rodeado de ángeles, veinticinco de junio

Señor Dios, Tú que eres el Juez supremo y el único dueño de todos los pueblos, levántate hoy en mi vida para poner orden y justicia. Dame un corazón sensible al dolor del desvalido, del huérfano y del necesitado. Líbrame de la insensatez de caminar a oscuras buscando mi propio beneficio o poniéndome de parte del culpable. Que mis acciones y palabras sirvan hoy para fortalecer los cimientos del orbe a través de la verdad y la compasión. Amén.

Salmo 75 B, ¡cumplidlos!…, diecisiete de junio

Señor Dios, Tú eres grande y temible ante la soberbia del mundo, pero eres refugio y salvación para los limpios de corazón. Te pido que hoy te pongas en pie en mi favor y defiendas mi causa ante cualquier situación que intente oprimirme o quitarme la paz. Que incluso las dificultades y la cólera del entorno se transformen en una oportunidad para alabarte. Ayúdame a cumplir mis promesas y a vivir con la seguridad de que Tú gobiernas con justicia sobre todos los reyes de la tierra. Amén.