Salmo 81, juzga rodeado de ángeles, veinticinco de junio

Señor Dios, Tú que eres el Juez supremo y el único dueño de todos los pueblos, levántate hoy en mi vida para poner orden y justicia. Dame un corazón sensible al dolor del desvalido, del huérfano y del necesitado. Líbrame de la insensatez de caminar a oscuras buscando mi propio beneficio o poniéndome de parte del culpable. Que mis acciones y palabras sirvan hoy para fortalecer los cimientos del orbe a través de la verdad y la compasión. Amén.

Salmo 25, a prueba de fuego, trece de marzo

Jesús les dijo: «Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que […]

Salmo 118 XVI, la senda engañosa, nueve de diciembre

La gente que tenía sentada alrededor le dice a Jesús: «Mira, tu madre y tus […]

Salmo 118 XVIII, soy pequeño instrúyeme, veinticinco de marzo

  En aquel tiempo, Jesús dijo al gentío: – «¿Se trae la lámpara para meterla […]

Salmo 25, en tu Presencia, ocho de octubre

Jesús les dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended […]

Salmo 23, un corazón puro, seis de octubre

Acercándose, Jesús les dijo: «Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo». […]

Salmo 7 B, daré gracias por su justicia, doce de septiembre

Jesús les habló muchas cosas en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. (…). Otra cayó […]