Salmo 143: Bendito sea el Señor, mi Roca, nueve de octubre

Salmo 144 (145) — Te ensalzaré, Dios mío, mi Rey 👑
(Este magnífico salmo alfabético es el último atribuido a David y abre el gran pórtico de alabanza que corona el Salterio, proclamando la grandeza, la bondad y la providencia de Dios sobre toda la creación).

Salmo 143, extiende la mano, veintisiete de enero

Este salmo une dos movimientos profundos: la fuerza que viene de Dios y la pequeñez del ser humano.
Dios es roca, defensa, maestro del combate; pero el hombre es apenas soplo, sombra que pasa.

No hay contradicción: precisamente porque el ser humano es frágil, necesita apoyarse en la Roca. La victoria no nace de la violencia, sino de la confianza en Aquel que desciende, interviene y salva.

El salmo culmina en alabanza: después de la lucha, el canto nuevo. La fe transforma el combate en música y la supervivencia en gratitud.

Salmo 17 F, tuviste misericordia, once de mayo

«Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu […]

Cada día dieciocho de octubre, SALMO 144-43, mi roca, mi alcázar

Construir la casa sobre roca. Construir un alcázar en aquellos tiempos pare evitar ser atacados […]