Salmo 92, más potente que las aguas caudalosas, once de julio

Firme en la tormenta: La soberanía del Silencio sobre el ruido en el Salmo 92

El sol abre su corazón al río Paraná, y pinta el eielo de color naranaja, imagen de Ayrin Nava

Salmo 79, no nos alejaremos de ti, veintitrés de junio

Señor Dios de los ejércitos, Dios y Pastor mío, vuelve Tu mirada hacia mí en este día. Mira la viña de mi vida, que Tú mismo plantaste y fortaleciste con Tu diestra. Cuando sienta que las dificultades derriban mis defensas o que el cansancio me hace comer llanto, ven a visitarme con Tu gracia. Protege mi camino, repara lo que esté roto en mi interior y no permitas que me aleje de Ti. Restáurame, Señor, haz brillar Tu rostro sobre mi jornada y dame Tu salvación. Amén.

Salmo 73 A, abandonados, trece de junio

Señor Dios, a veces miro a mi alrededor y siento que las dificultades destrozan mi paz y que Tu silencio se prolonga demasiado. No me escondas Tu mano en este día de prueba. Acuérdate de que soy tuyo, de que me has rescatado y sostenido en tantas ocasiones. Aunque hoy no vea señales claras ni sepa el desenlace de mis problemas, elijo creer que Tú sigues siendo mi Rey y el autor de mi victoria. Ven en mi ayuda y reconstruye lo que se ha roto en mi corazón. Amén.

Salmo 68 A, con el agua al cuello, dos de junio

En aquel tiempo, Jesús tomó la palabra y dijo: «Tomad mi yugo sobre vosotros y […]