
En aquel tiempo, los fariseos preguntaron a Jesús: «¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?».
Él les contestó: «El reino de Dios no viene aparatosamente, ni dirán: “Está aquí” o «“Está allí”, porque, mirad, el reino de Dios está en medio de vosotros».
🛡️ Salmo 78:| El Límite del Agotamiento.
El salmo de hoy habla del tiempo de destierro, de situaciones en las que Dios parece que está dormido o alejado.
Por otra parte, por experiencia, el pueblo de Israel sabe cómo actúa Dios, y, a pesar de todo no pierde la fe, la esperanza. Dios actúa siempre en el momento preciso.
El salmo describe la tragedia con un realismo desgarrador: el templo profanado, la ciudad reducida a ruinas y la humillación pública ante las naciones vecinas («Fuimos el escarnio de nuestros vecinos»).
Pero al final da un giro inesperado: a pesar de las cadenas y del desierto, el pueblo reafirma su identidad fundamental: «Nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño, te daremos gracias siempre».
🗣️ Herramientas
Jaculatoria: «Por el honor de tu nombre, oh Dios, socórrenos y guíanos«.
U esta otra, también del salmo, «Oh Dios que nos alcance tu ternura«.
Reto del día: «La Descarga de Cargas». Hoy vas a identificar ese problema o preocupación específica que te tiene mentalmente agotado o al límite de tus fuerzas. Vas a hacer un acto consciente de entrega: imagínate que pones esa carga en las manos de Dios y te vas a prohibir rumiar o dar vueltas al asunto durante el resto de la jornada. Si el pensamiento vuelve, repite la jaculatoria y descansa en la seguridad del rebaño. 🙏 ✍️
Escúchalo:
Feliz jornada, paz y bien.
📱 ¡La compasión de Dios siempre llega a tiempo! 🛡️🐏✨ ¡Adiós tensión, confía y camina con la frente en alto! 🙌❤️☀️
Salmo 78
Dios mío, los gentiles han entrado en tu heredad,
han profanado tu santo templo,
han reducido Jerusalén a ruinas.
Echaron los cadáveres de tus siervos
en pasto a las aves del cielo,
y a la carne de tus fieles
a las fieras de la tierra.
Derramaron su sangre como agua
en torno a Jerusalén,
y nadie la enterraba.
Fuimos el escarnio de nuestros vecinos,
la irrisión y la burla de los que nos rodean.
¿Hasta cuándo, Señor?
¿Vas a estar siempre enojado?
¿Va a arder como fuego tu cólera?
No recuerdes contra nosotros
las culpas de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto,
pues estamos agotados.
Socórrenos, Dios salvador nuestro,
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados
a causa de tu nombre.
¿Por qué han de decir los gentiles:
«Dónde está tu Dios»?
Que a nuestra vista conozcan los gentiles la venganza
de la sangre de tus siervos derramada.
Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
con tu brazo poderoso,
salva a los condenados a muerte.
Mientras, nosotros, pueblo tuyo,
ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
cantaremos tus alabanzas
de generación en generación.
***
También te puede interesar, ¿mente o corazón?: ¿por qué?
Segundo enlace Curso de Abundancia
