«Entonces Pilato le dijo a Jesús: «¿Luego tú eres Rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, […]
«Entonces Pilato le dijo a Jesús: «¿Luego tú eres Rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, […]
Señor Dios, Salvador nuestro, Tú conoces los días en que las dificultades nos asedian y nos sentimos profundamente agotados. Ven pronto a nuestro encuentro con Tu compasión; líbranos de la angustia y cura las heridas que las pruebas del camino han dejado en nuestra alma. No permitas que el desánimo nos haga dudar de Tu presencia. Recordamos hoy que somos las ovejas de Tu rebaño y elegimos darte gracias y cantar Tus alabanzas en medio de cualquier circunstancia. Amén.
Señor Dios, Padre de los desvalidos y protector de mi vida, levántate hoy en mi corazón y disipa todos mis temores, dudas y ansiedades como el humo que se lleva el viento. Tú que caminas conmigo por los desiertos de la vida, derrama Tu lluvia copiosa sobre mi alma extenuada. Dame la gracia de vivir hoy en Tu presencia con un corazón rebosante de alegría, sabiendo que Tú me preparas un lugar seguro y que Tu bondad nunca me va a faltar. Amén.