Dios mío, confía Tu juicio a mi corazón para que pueda actuar hoy con rectitud. Ayúdame a ser un defensor de la paz en mis palabras y acciones, socorriendo a quien se siente abrumado y siendo justo en mis decisiones. Que Tu gracia
baje sobre mi vida como llovizna que empapa la tierra, para que a mi alrededor florezca la armonía. Que todos mis esfuerzos busquen siempre el bien común y la gloria de Tu nombre. Amén.
