Salmo 10, sus ojos observan, diecisiete de febrero

Cuando veas injusticias en tu trabajo, en tu familia o en el mundo, no reprimas tu sentimiento. Haz como el salmista: dile a Dios que te parece que está lejos. La fe no es negar la realidad, sino presentar esa realidad ante el Único que puede cambiarla. Al final, el Salmo 10 nos recuerda que Dios es el «Padre de los huérfanos» y que Él escucha el deseo de los humildes.

Salmo 14, las escaleras para entrar en el Templo, seis de junio

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Por haberos dicho esto, la tristeza os ha […]

Salmo 10, cuando se tambalean los cimientos, quince de agosto

Jesús les dijo: «En el mundo tendréis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo.» […]

Salmo 11, Palabras Auténticas, tres de enero

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo […]

Salmo 10, Adonai es Refugio, dos de enero

Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José […]

Salmo 10, veinticuatro de mayo, Refugio

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis […]

Salmo 10, me refugio, doce de octubre

Sucedió que, estando Jesús diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la […]