Oh Dios, que miras la rectitud de las acciones humanas, pon freno a la violencia y al engaño de los que abusan de su poder. Rompe la fuerza de las situaciones que nos asfixian y nos dañan. Danos la gracia de no contaminarnos con el veneno de la mentira. Concédenos caminar siempre con las manos limpias, sabiendo que la justicia y la verdad te pertenecen a Ti. Amén.
