Salmo 59, flor del granado, veinte de mayo

Señor, cuando las dificultades sacudan mi vida y sienta que mis filas se rompen, ven a mi encuentro. Reconozco que a menudo busco seguridades humanas que resultan inútiles. Sé Tú mi guía hacia las plazas fuertes que hoy debo afrontar. Dame un espíritu valiente y decido marchar hoy bajo Tu bandera, convencido de que contigo haré proezas. Amén.

Salmo 59, ¿quién me guiará?, dos de diciembre

Jesús les dijo:»«No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que […]

Salmo 59, necesidad de ayuda, dieciséis de julio

EN aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del […]