Salmo 77 A, inclina el oído escucha, diecinueve de junio

Señor Dios, te doy gracias por la historia de salvación que has tejido con mi vida y con la de mis antepasados. No permitas que sea un necio que olvida Tus portentos ni que tenga un corazón inconstante ante las dificultades cotidianas. Dame la gracia de guardar Tus mandamientos y la valentía de proclamar Tu poder a los que vienen detrás. Tú que guías de día con la nube y de noche con el fuego, aclara mis pasos en este día. Amén

Salmo 60, El Edelweiss, veintiuno de mayo

Dios mío, escucha mi clamor y atiende a mi súplica en este momento en que el cansancio o la rutina intentan abatir mi corazón. Cuando me sienta lejos o desterrado de la paz, llévame a esa roca inaccesible que eres Tú mismo. Quiero habitar para siempre en Tu morada y cumplir mis compromisos día tras día, protegido por la guardia invencible de Tu gracia y Tu lealtad. Amén.

Salmo 59, flor del granado, veinte de mayo

Señor, cuando las dificultades sacudan mi vida y sienta que mis filas se rompen, ven a mi encuentro. Reconozco que a menudo busco seguridades humanas que resultan inútiles. Sé Tú mi guía hacia las plazas fuertes que hoy debo afrontar. Dame un espíritu valiente y decido marchar hoy bajo Tu bandera, convencido de que contigo haré proezas. Amén.

Salmo 54 B, el nardo, quince de mayo

Señor, Tú conoces el dolor de la traición y la herida de la confianza rota. Cuando las palabras de otros me hieran como puñales, rescata mi alma con Tu paz. Te entrego mis afanes y mis miedos, sabiendo que Tú no permitirás que yo caiga. En la mañana, en la tarde y al mediodía, mi confianza está puesta solo en Ti. Amén.

Salmo 53, la mejorana, trece de mayo

Sostenidos por lo invisible: La fuerza del Salmo 53 ante la adversidad

Salmo 51, flor de olivo, once de mayo

¡Que nada corte tu paz! 🪚🚫🌳

El Salmo 51 nos advierte sobre las «lenguas afiladas», pero nos da la solución: ser como un verde olivo. No confíes en las riquezas ni en la astucia, confía en la misericordia de Dios que te mantiene en pie

Salmo 42, Camino de la Luz, veintiséis de abril

Salmo 42, Camino de la Luz

Salmo 39 B, cuida de mí, veintitrés de abril

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es […]

Salmo 39 A, me abriste el oído, veintidós de abril

Pero, apenas José había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del […]

Salmo 34 C, mi lengua anuncia, trece de abril

Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les […]