Salmo 52, la flor de la Vid, doce de mayo

¿Vivir como si Dios no existiera? La advertencia del Salmo 52

Salmo 26 A, ¿a quién temeré?, catorce de marzo

Salmo 26 A, ¿a quién temeré? El salmista no dice que no hay enemigos, dice que no tienen poder. La clave es la «luz»: el miedo crece en la oscuridad de la incertidumbre, pero cuando Dios ilumina la situación, los monstruos resultan ser sombras. El refugio no es un búnker, es «la casa del Señor» (su presencia).

Salmo 2, Tú eres mi hijo, siete de febrero

En aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en […]

Salmo 26 A, no tiembla, veintiocho de enero

Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: «¡Bienaventurados los ojos que ven lo que […]

Salmo 26 A, ¿a quién temeré?, veintitrés de mayo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: « La mujer, cuando va a dar […]

Cada día, veintidos de diciembre, sin miedo

Libres de temor. El miedo atenaza, paraliza, obnubila…. El miedo puede convertirse en una enfermedad […]

Cada día. Treinta de noviembre. Sinceridad.

Me cuenta una madre que se quedó dormida, porque asistió con su hijito a una […]