Salmo 56, el girasol, diecisiete de mayo

Misericordia, Dios mío, misericordia, que mi alma se refugia en Ti. Protégeme bajo la sombra de Tus alas mientras pasa la tormenta de este día. Aunque camine entre dificultades que parecen leones, mantén mi corazón firme. Despierta mi alegría y mi gratitud para que pueda cantar Tu bondad, que es más grande que el cielo. ¡Elévate sobre mi vida, Dios mío! Amén

Salmo 56, a la sombra de tus alas, doce de octubre

Jesús replicó a los fariseos: Si comprendierais lo que significa “quiero misericordia y no sacrificio”, […]

Cada día veinticuatro de julio, salmo 57-56, corazón firme

Este salmo describe una realidad que sale frecuentemente en el salterio y, en realidad, en […]