Salmo 56, el girasol, diecisiete de mayo

Misericordia, Dios mío, misericordia, que mi alma se refugia en Ti. Protégeme bajo la sombra de Tus alas mientras pasa la tormenta de este día. Aunque camine entre dificultades que parecen leones, mantén mi corazón firme. Despierta mi alegría y mi gratitud para que pueda cantar Tu bondad, que es más grande que el cielo. ¡Elévate sobre mi vida, Dios mío! Amén

Salmo 23, va a entrar el Rey de la Gloria, Domingo de Ramos

Este salmo es una liturgia de entrada. Originalmente celebraba la llegada del Arca de la Alianza al Templo de Jerusalén. Teológicamente, prefigura la Entrada Triunfal de Jesús en la Ciudad Santa. Él es el «Inocente de manos limpias y corazón puro» que tiene el derecho legal y divino de subir al Monte del Señor. Representa la soberanía de Dios sobre toda la creación y la purificación del culto que Cristo viene a instaurar con su propia entrega.

Salmo 56, a la sombra de tus alas, dieciséis de agosto

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, […]

Salmo 56, La Misericordia, veintinueve de noviembre

Jesús le dijo: El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica […]

Salmo 56, mi corazón está firme, dieciocho de marzo

EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Mi Padre sigue actuando, y yo también […]

Salmo 56, a la sombra de tus alas, doce de octubre

Jesús replicó a los fariseos: Si comprendierais lo que significa “quiero misericordia y no sacrificio”, […]

Salmo 56, mientras pasa la calamidad, veintiocho de julio

Decía Teresa de Ávila: Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia […]

SALMO 56. Mi corazón está firme

¡¿Cómo te ha ido la semana!? Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está […]