Salmo 77 A, inclina el oído escucha, diecinueve de junio

Señor Dios, te doy gracias por la historia de salvación que has tejido con mi vida y con la de mis antepasados. No permitas que sea un necio que olvida Tus portentos ni que tenga un corazón inconstante ante las dificultades cotidianas. Dame la gracia de guardar Tus mandamientos y la valentía de proclamar Tu poder a los que vienen detrás. Tú que guías de día con la nube y de noche con el fuego, aclara mis pasos en este día. Amén

Salmo 77 A, ¿te olvidaste?, diecisiete de septiembre

En aquellos días, Jesús salió al la monte a orar y pasó la noche orando […]

Salmo 144 A, un Rey y un Reino, veintiocho de agosto

Pilato le preguntó: «Entonces, tú eres rey?» Jesús contestó: «Tú lo has dicho: yo soy […]