Salmo 139, líbrame del malvado, veintitrés de enero

Este salmo es una oración de protección en medio del conflicto. No idealiza la realidad: nombra la violencia, la mentira, la intriga, el abuso del poder y de la palabra.

El orante no responde con venganza, sino con confianza radical: “Tú eres mi Dios”. Dios aparece como escudo, fuerza y justicia, especialmente para el humilde y el pobre.

Salmo 139, la maldad y el malvado, veintitrés de agosto

«Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es […]