Salmo 55, la camomila, dieciséis de mayo

Señor, Tú que anotas en Tu libro mi vida errante y recoges mis lágrimas, mira a los que hoy me hostigan con prisas, exigencias o malas intenciones. Alabo Tu promesa y pongo mi confianza en Ti. Libra mi alma de la muerte y mis pies de la caída, para que pueda caminar hoy en Tu presencia, inundado por la luz de la vida. Amén.

Salmo 139, la maldad y el malvado, veintitrés de agosto

«Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es […]

Salmo 42, el Dios de mi Alegría, veintiséis de febrero

Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está […]

Salmo 55, la confianza disipa el temor, diez de Julio

Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué […]

Salmo 52, Observa y Respeta, seis de julio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Todo árbol sano da frutos buenos; pero […]

Salmo 46, al son de trompetas, veintisiete de junio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Porque, si amáis a los que os […]

Salmo 42, luz y verdad, veinte de junio

Jesús le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!». […]

Salmo 52, observa desde el cielo, siete de octubre

En aquel tiempo, dijo Jesús terminando el significado de la parábola: (…) Pero Dios le […]

Salmo 43 A, veintitrés de septiembre, hemos oído

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: «El que tenga oídos para oír, que […]

Salmo 52, el necio, diecisiete de diciembre

«En cambio, dijo Jesús, lo que sale de la boca viene de dentro del corazón, […]