La flor del almendro, fuerte y resistente aún con clima fuerte.

Dijo Jesús: ««No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen.«

🏰 Salmo 58: «El Guardián del Alcázar»

No los enfrentes, no los provoques, no te pares a escuchar a los perros que babean por su boca….,
¡Refúgiate!, no les tires piedras, no los desprecies, déjalos que corran y ladren, tú entra en el alcázar de tu intimidad.

Como dice Jesús, “no tires perlas a los cerdos porque las pisotearán”.

🌷 El Perfume de la Flor del Almendro

En la tradición bíblica el almendro es el símbolo de la Vigilancia, porque es el primer árbol que florece a finales del invierno, «despertando» cuando los demás aún duermen. Representa al alma que vela en la noche confiando en la llegada de la luz.

🗣️ Herramientas

  • Jaculatoria: «Estoy velando contigo, fuerza mía, porque tú, ¡Oh Dios!, eres mi alcázar»

  • El Reto del Perfume: Hoy, tu aroma será la Serenidad Vigilante.
    Ante las prisas o el estrés que intenten «acecharte» hoy, no pierdas los papeles. Mantén la calma de quien sabe que está protegido en un alcázar. Que tu perfume sea esa paz imperturbable; paz que te hace estar vigilante, atento. Nada te sorprende ni te abate. 🙏


🌸 Perfume: Serenidad (Flor del Almendro).  En Guardia, Atento, Observa, Contempla. Siempre Calma. 🌞🙌🕊️

NB: Durante este mes de mayo, el reto será una flor con su símbolo recordando a María, la Madre de Jesús. ¿Qué te aparece? Para saber más, haz clic aquí

Hasta mañana, feliz día. Paz y bien, bendiciones.

Léelo o escúchalo:

Salmo 58

Oración pidiendo la protección de Dios contra los enemigos 

Líbrame de mi enemigo, Dios mío;
protégeme de mis agresores,
líbrame de los malhechores,
sálvame de los hombres sanguinarios.

Mira que me están acechando,
y me acosan los poderosos:
sin que yo haya pecado ni faltado, Señor,
sin culpa mía, avanzan para acometerme.

Despierta, ven a mi encuentro, mira:
tú, el Señor de los ejércitos,
el Dios de Israel.

Estoy velando contigo, fuerza mía,
porque tú, ¡Oh Dios!, eres mi alcázar.

Que tu favor se adelante, ¡oh Dios!,
y me haga ver la derrota del enemigo.

Pero yo cantaré tu fuerza,
por la mañana aclamaré tu misericordia;
porque has sido mi alcázar
y mi refugio en el peligro.

Y tocaré en tu honor, fuerza mía,
porque tú, ¡oh Dios!, eres mi alcázar.

***

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete

También te puede interesar, ¡cambios!

¡No temerás los cambios! Una Conversación con Eileen Caddy sobre el Cambio

Adaptarse a lo Mejor: Castro de Baroña

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *