Salmo 58, la flor del almendro, diecinueve de mayo

Líbrame de mis enemigos, Dios mío, y protégeme de todo lo que hoy intente robarme la paz. Sin culpa mía, a veces surgen dificultades que me acosan; por eso me quedo velando contigo, porque Tú eres mi fuerza y mi alcázar. Que Tu favor se adelante a mis pasos hoy y que mi boca no deje de tocar en Tu honor. Amén.

Salmo 58, refugio y alcázar, dieciocho de agosto

Jesús dijo: «Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son […]

Salmo 58, estoy velando contigo, quince de abril, martes santo

Pedro le preguntó: ¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti”. […]

Salmo 58, estoy velando contigo, veinte de marzo

Algunos fariseos decían: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.» Otros […]

Salmo 58, el día de la Inocencia, veintiocho de diciembre

En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos […]

Salmo 58, en él me refugio, quince de julio

En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos: Tampoco se echa vino nuevo en odres […]

Salmo 58, proclamaré tu misericordia, catorce de octubre

En aquel tiempo, los apóstoles le dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». El Señor dijo: […]