Salmo 61, el jazmín blanco, veintidós de mayo

Señor, ante las tensiones del día y las palabras falsas que a veces me rodean, elijo que mi alma descanse solo en Ti. Tú eres mi roca, mi salvación y mi alcázar: ¡no vacilaré! Te entrego mis afanes y desahogo ante Ti mi corazón, confiando en Tu poder y en Tu gracia. Recuérdame hoy que las dificultades son solo un soplo y que mi vida está segura en Tus manos. Amén.

Salmo 58, la flor del almendro, diecinueve de mayo

Líbrame de mis enemigos, Dios mío, y protégeme de todo lo que hoy intente robarme la paz. Sin culpa mía, a veces surgen dificultades que me acosan; por eso me quedo velando contigo, porque Tú eres mi fuerza y mi alcázar. Que Tu favor se adelante a mis pasos hoy y que mi boca no deje de tocar en Tu honor. Amén.

Salmo 129, compasión o misericordia, ocho de enero

  Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a […]

Salmo 61, no le deis vuestro corazón, veintiuno de agosto

Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar […]

Salmo 34 C, todo el día, once de julio

Entonces Jesús les dijo: «Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad […]

Salmo 58, ¡Despierta, ven a mi Presencia!, uno de diciembre

En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con […]

Salmo 54 A, Alma Calma, veintiséis de noviembre

Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de […]

Salmo 88 B, tres puntos de apoyo, quince de mayo

  «Después,  Jesús le volvió a poner las manos en los ojos y comenzó a […]

Salmo 45, aunque tiemble la tierra, tres de marzo

Jesús Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: «¡Silencio, cállate!» El […]

Salmo 61, llenar el Vacío, dieciocho de julio

Una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por […]