Salmo 77 C, se Acordaban de la Roca, veintiuno de junio

Señor Dios, reconozco que muchas veces mi corazón no es del todo sincero y que te busco más por mis necesidades que por el deseo de estar contigo. Gracias por Tu infinita paciencia, por sentir lástima de mis caídas y por reprimir Tu enojo cuando te fallo. Gracias porque te acuerdas de que soy de carne, un suspiro en el tiempo. Limpia mis labios de toda adulación falsa y hazme hoy fiel a Tu alianza de amor. Amén.

Salmo 122, Misericordia, treinta y uno de julio

Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que […]