Salmo 77 C, se Acordaban de la Roca, veintiuno de junio

Señor Dios, reconozco que muchas veces mi corazón no es del todo sincero y que te busco más por mis necesidades que por el deseo de estar contigo. Gracias por Tu infinita paciencia, por sentir lástima de mis caídas y por reprimir Tu enojo cuando te fallo. Gracias porque te acuerdas de que soy de carne, un suspiro en el tiempo. Limpia mis labios de toda adulación falsa y hazme hoy fiel a Tu alianza de amor. Amén.

Salmo 102 C, los ángeles, veintiséis de octubre

«Dice entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo […]

Salmo 79, No nos Alejaremos, veintiuno de septiembre

En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, […]

El nombre de mi ángel de la Guarda

El nombre de mi ángel de la guarda Posted on febrero 22, 2014 Un joven universitario curioso […]

Salmo 79, sentado sobre querubines, dieciocho de noviembre

Cuando estuvo cerca, le preguntó: «¿Qué quieres que haga por ti?». Él dijo: «Señor, que […]