Salmo 40, Señor sáname, veinticuatro de abril

Salmo 40, Señor sáname. Señor, dame un corazón sensible para ver la necesidad de los que me rodean. Enséñame a ser Tu mano para el que sufre, para que cuando yo me sienta débil, pueda experimentar cómo Tú cuidas de mí y transformas mi cansancio en fortaleza. Gracias por Tu lealtad. Amén.

Salmo 71 B, Trigo Abundante, veintiuno de diciembre

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Salmo 40, ¿y la enfermedad?, veinte de septiembre

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos :¿Por qué te fijas en la mota […]

Cada día veintidós de marzo, sáname, salmo 40

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