Salmo 40, Señor sáname, veinticuatro de abril

Salmo 40, Señor sáname. Señor, dame un corazón sensible para ver la necesidad de los que me rodean. Enséñame a ser Tu mano para el que sufre, para que cuando yo me sienta débil, pueda experimentar cómo Tú cuidas de mí y transformas mi cansancio en fortaleza. Gracias por Tu lealtad. Amén.

Salmo 123, nuestro auxilio, veinte de diciembre

Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y echa a andar». Y al momento el […]

Salmo 30 B, yo confío, dos de julio

En aquel tiempo, Jesús dijo: «Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el […]

Salmo 123, quince de junio, auxilio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «¿Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a […]

Cada día veintidós de marzo, sáname, salmo 40

En el Antiguo Testamento, se unía la enfermedad a la culpa, al pecado. Y, también, […]