Salmo 71 B, después de la siembra llega la cosecha, nueve de junio

Señor Dios, te bendigo en este día porque Tú eres el único que hace maravillas en mi historia. Gracias porque sé que mi vida y mis preocupaciones son valiosas a Tus ojos, y porque nunca dejas desamparado al que no tiene protector. Multiplica hoy el fruto de mi trabajo como el trigo en los campos y derrama Tu bendición sobre mi familia y mis proyectos. Que Tu nombre glorioso sea alabado siempre en todo lo que haga. ¡Amén, amén!

Salmo 40, Señor sáname, veinticuatro de abril

Salmo 40, Señor sáname. Señor, dame un corazón sensible para ver la necesidad de los que me rodean. Enséñame a ser Tu mano para el que sufre, para que cuando yo me sienta débil, pueda experimentar cómo Tú cuidas de mí y transformas mi cansancio en fortaleza. Gracias por Tu lealtad. Amén.

Salmo 64, miércoles de Pascua

Semana de Pascua: Miércoles de Pascua Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y […]

Salmo 19, el deseo de Tu Corazón, cinco de marzo

Lo más poderoso de este salmo es la distinción entre las fuentes de confianza. El mundo dice: «Unos confían en sus carros, otros en su caballería» (hoy serían el dinero, los contactos o el currículum). Pero el creyente dice: «Nosotros invocamos el nombre del Señor». No es que los recursos humanos sean malos, es que son insuficientes. La verdadera victoria es la que Dios concede al «ungido», es decir, a aquel que pone su misión en manos de la voluntad divina.

Salmo 134 B, tienen ojos y no ven, quince de enero

La segunda parte del salmo 134 de este salmo nos lleva al discernimiento: ¿a quién damos realmente nuestro corazón?

Salmo 133, levanta las manos y bendice, trece de enero

 El ciego levantando los ojos dijo: «Veo hombres, me parecen árboles, pero andan». Jesús le […]

Salmo Fin de Año, Alegría en la Despedida, treinta y uno de diciembre

Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón. Y los pastores […]

Salmo 5, como un escudo, nueve de septiembre

Entonces Jesús les dijo: «Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará […]

Salmo 3, sueño reparador, siete de septiembre

Jesús dijo a sus discípulos «En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido […]

Salmo 2, Dichosos, seis de septiembre

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre […]