Salmo 71 B, después de la siembra llega la cosecha, nueve de junio

Señor Dios, te bendigo en este día porque Tú eres el único que hace maravillas en mi historia. Gracias porque sé que mi vida y mis preocupaciones son valiosas a Tus ojos, y porque nunca dejas desamparado al que no tiene protector. Multiplica hoy el fruto de mi trabajo como el trigo en los campos y derrama Tu bendición sobre mi familia y mis proyectos. Que Tu nombre glorioso sea alabado siempre en todo lo que haga. ¡Amén, amén!

Salmo 112, levanta del polvo, quince de noviembre

Decía Jesús a sus discípulos:“Ningún siervo puede servir a dos señores, porque, o bien aborrecerá […]

Salmo 64, claman y cantan, veinticuatro de agosto

Jesús concluyó: «Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos» +++ Jerusalén, el monte […]