Salmo 80, escuchar, veinticuatro de junio

Señor Dios, mi fuerza y mi refugio, gracias porque Tu mayor deseo es retirar la carga de mis hombros y librarme en los momentos de aflicción. Perdona las veces en que sigo de forma obstinada mis propios antojos y me olvido de escuchar Tu voz. Hoy elijo no adorar a los falsos dioses de la prisa y la preocupación. Te abro mi corazón y mi mente para que los sacies con la flor de harina de Tu gracia y la miel silvestre de Tu amor. Guía mis pasos en este día. Amén.

Salmo 80, por la luna nueva, veintitrés de septiembre

«Y Jesús les dijo: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de […]

Salmo 79, No nos Alejaremos, veintiuno de septiembre

En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, […]

Salmo 80, ¡Escucha!, diez de enero

Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando […]

Salmo 80, te saciaría con miel silvestre, seis de mayo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros ya estáis limpios por las palabras […]

Salmo 80, Abundancia, diecinueve de agosto

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Si alguno quiere venir en pos de mí, […]

Salmo 79, sentado sobre querubines, dieciocho de noviembre

Cuando estuvo cerca, le preguntó: «¿Qué quieres que haga por ti?». Él dijo: «Señor, que […]

Cada día, veintidós de febrero, un día de estreno, salmo 81

Tocad la trompeta por la luna nueva… dice el salmo de hoy. Nos encanta estrenar, […]

Cada día diez de diciembre, sé fuerte

─Esto no me lo esperaba, estoy cansado, abatido, angustiado. ─¿Qué pasó? ─Mi hija ha reprobado […]

Salmo 80, «Ojalá me escuchase mi pueblo»

¿Cómo te ha ido la semana? ¿Será verdad que nos gusta más mirar que observar? […]