Salmo 77 B, aprender o no aprender, veinte de junio

Señor Dios, perdona mis dudas y esos momentos en los que pregunto con desconfianza si serás capaz de sostener mi futuro. Líbrame de la avidez que me hace consumir las bendiciones con prisa y sin gratitud. Gracias por el «pan de ángeles» que pones cada día en mi mesa: la salud, el trabajo, la familia y la fe. Enséñame a descansar en Tu providencia, sabiendo que las altas nubes están a Tu servicio para cuidar de mi vida. Amén.

Salmo 54 A, la lavanda, catorce de mayo

En aquel tiempo Jesús les contestó a los fariseos: «El les dijo: «Bien profetizó Isaías […]

Salmo 105 B, recordar para aprender, cuatro de noviembre

Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los […]