Salmo 54 B, el nardo, quince de mayo

Señor, Tú conoces el dolor de la traición y la herida de la confianza rota. Cuando las palabras de otros me hieran como puñales, rescata mi alma con Tu paz. Te entrego mis afanes y mis miedos, sabiendo que Tú no permitirás que yo caiga. En la mañana, en la tarde y al mediodía, mi confianza está puesta solo en Ti. Amén.

Salmo 54 A, la lavanda, catorce de mayo

En aquel tiempo Jesús les contestó a los fariseos: «El les dijo: «Bien profetizó Isaías […]

Salmo 54 B, ¿tus afanes?, trece de agosto

Jesús le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?». Ella le respondió: […]

Salmo 54 A, alas de paloma, doce de agosto

Jesús concluyó: «El que persevere hasta el fin, ése se salvará.» +++ Recorremos con este […]

Salmo 54 B, tus afanes, veintisiete de noviembre

En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, lloró sobre ella, […]

Salmo 54 A, Alma Calma, veintiséis de noviembre

Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de […]

Salmo 54 B, Él te sustentará, dieciséis de marzo

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Tanto amó Dios al mundo que entregó a […]

Salmo 54 A, alas de paloma, quince de marzo

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Dios no mandó su Hijo al mundo para […]

Salmo 54 B, sostenerse, nueve de julio

En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue […]