Salmo 55, la camomila, dieciséis de mayo

Señor, Tú que anotas en Tu libro mi vida errante y recoges mis lágrimas, mira a los que hoy me hostigan con prisas, exigencias o malas intenciones. Alabo Tu promesa y pongo mi confianza en Ti. Libra mi alma de la muerte y mis pies de la caída, para que pueda caminar hoy en Tu presencia, inundado por la luz de la vida. Amén.

Salmo 49 A, la retama amarilla, siete de mayo

«Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro […]

Novena Hildegarda de Bingen Día 1 El Rayo de la Luz Viviente

Día 1: El Rayo de la Luz Viviente Despertar a la claridad de Dios  Puedes […]

Salmo 118 XX, una mirada, trece de diciembre

Jesús contestó: «Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: […]

Salmo 118 XIX , antes de la aurora, doce de diciembre

De madrugada, antes de amanecer, Jesús se levantó y, saliendo de la ciudad, se dirigió a un lugar apartado […]

Salmo 118 XVII, palabras que son semillas, diez de diciembre

Jesús les respondió: Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os mande, […]

Salmo 118 XII, se mantiene firme, cuatro de diciembre

Entonces Jesús  les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los […]

Salmo 118 G, Consuelo, veintinueve de noviembre

Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto […]

Salmo 107, corazón firme, nueve de noviembre

«Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia. Ciertamente, los hijos […]

Salmo 106 C, los rectos lo ven y se alegran, ocho de noviembre

Al ver a Jesús, sus padres se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, […]