Salmo 130, como un niño en brazos de su madre, ocho de agosto

Jesús les dijo: «Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta.» […]

Salmo 129, como el centinela la aurora, siete de agosto

Jesús les dijo: «Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta.» […]