Salmo 72 C, tomas mi mano derecha, doce de junio

Señor Dios, perdona los momentos en que mi corazón se agria y me vuelvo ignorante ante Tus planes. Gracias porque, a pesar de mis flaquezas, Tú siempre estás conmigo y me sostienes de la mano derecha. Sé Tú mi herencia, mi porción y mi riqueza en este día; que contigo a mi lado la tierra pierda su brillo engañoso. Para mí lo único verdaderamente bueno es estar junto a Ti. Haz de mi alma Tu refugio y que mi vida entera proclame Tus maravillas. Amén.

Salmo 61, el jazmín blanco, veintidós de mayo

Señor, ante las tensiones del día y las palabras falsas que a veces me rodean, elijo que mi alma descanse solo en Ti. Tú eres mi roca, mi salvación y mi alcázar: ¡no vacilaré! Te entrego mis afanes y desahogo ante Ti mi corazón, confiando en Tu poder y en Tu gracia. Recuérdame hoy que las dificultades son solo un soplo y que mi vida está segura en Tus manos. Amén.