Salmo 72 A, limpios de corazón, diez de junio

Señor Dios, Tú eres bueno con los que buscan la rectitud, pero confieso que a veces mis pies flaquean al mirar a mi alrededor. Líbrame de la envidia y de la trampa de codiciar el éxito de quienes actúan con violencia u orgullo. No permitas que me confunda el espejismo de los que creen que Tú no te enteras de nada. Dame la gracia de valorar la paz de una conciencia limpia y la seguridad de saber que mi vida está resguardada en Tus manos. Amén.

Salmo 67 B, la Flor de la Pasionaria, treinta de mayo

Señor Dios, dueño de las cumbres y de los valles, gracias porque no tengo que vivir a la defensiva ni competir con el orgullo del mundo. Cúbreme hoy con las alas de Tu gracia, haz que mi vida destelle con la pureza de la plata y el oro de Tu amor mientras descanso en Tu fidelidad. Te entrego desde este momento mis preocupaciones, mis tareas y mis cansancios; bendito seas porque sé que llevas mis cargas cada día y me haces escapar de la desesperación. Amén.

Salmo 63, la flor de Romero, veinticuatro de mayo

Entonces Jesús les dijo: Las ovejas atienden a la voz del Buen Pastor, y él […]