El último día de la fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz […]
El último día de la fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz […]
Entonces dijo Jesús: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y […]
En aquel tiempo, exclamó Jesús: « Venid a mí todos los que estáis cansados y […]
Señor Dios, hoy vengo a Ti con mis murallas caídas y mi espada embotada por el cansancio de mis propias batallas. Tú conoces las áreas de mi vida donde me siento rechazado, humillado o superado por las dificultades. No me escondas Tu rostro en el día de la angustia. Recibe mi dolor y mi desconcierto, abraza mi fragilidad y, aunque hoy me cueste ver Tu favor, mantén mi vida unida a Ti en medio de la tormenta. Amén.