Salmo 88 E, Amén Amén, siete de julio

Señor Dios, Tú conoces lo corta que es mi vida y lo caduco de mi condición. No permitas que gaste mis días doblando las rodillas ante las dificultades o el desánimo. Acuérdate de Tu misericordia en los momentos en que me cuesta percibir Tu presencia. Hoy elijo levantar la mirada por encima de las murallas caídas y de las dudas de mi mente para declarar con todo mi ser: ¡Bendito el Señor por siempre! Amén, amén.

Salmo 88 D, embotados, seis de julio

Señor Dios, hoy vengo a Ti con mis murallas caídas y mi espada embotada por el cansancio de mis propias batallas. Tú conoces las áreas de mi vida donde me siento rechazado, humillado o superado por las dificultades. No me escondas Tu rostro en el día de la angustia. Recibe mi dolor y mi desconcierto, abraza mi fragilidad y, aunque hoy me cueste ver Tu favor, mantén mi vida unida a Ti en medio de la tormenta. Amén.

Salmo 88 C, linaje y fidelidad perpetuos, cinco de julio

Señor Dios, gracias porque Tu amor hacia mí no es cambiante ni depende de mi perfección. Reconozco mis fragilidades y te pido que me corrijas con Tu sabiduría cuando me desvíe de Tu ley. Gracias porque, a pesar de mis caídas, jamás retiras de mí Tu favor ni desmientes Tu fidelidad. Mantén mi vida y mis proyectos estables bajo el amparo de Tu alianza, y haz que mi confianza en Ti permanezca tan firme y duradera como el sol en Tu presencia. Amén.

Salmo 88 B, ungidos, cuatro de julio

Señor Dios, mi Padre y mi Roca salvadora, gracias porque Tu mano está siempre conmigo y Tu brazo me hace valeroso frente a los desafíos diarios. Sé Tú mi escudo para que el desánimo no me engañe y las presiones del mundo no me humillen. Que Tu fidelidad y Tu misericordia me acompañen en cada decisión que tome hoy. Establece mi corazón en Tu paz y recuérdame en todo momento mi identidad de hijo amado y protegido. Amén.

Salmo 88 A, Cantar la Misericordia, tres de julio

Jesús dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y […]

Salmo 88 E, ¿hasta cuándo?, cinco de octubre

Al oír, Jesús las palabras del centurión quedó admirado y dijo a los que le […]

Salmo 88 D, la infidelidad, cuatro de octubre

«Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se […]

Salmo 88 C, perpetuo, tres de octubre

Salmo 88 C Si sus hijos abandonan mi leyy no siguen mis mandamientos,si profanan mis […]

Salmo 88 B, ungido con óleo sagrado, diecinueve de enero

«Juan proclamaba: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no […]

Salmo 88 A, Maravillas, dieciocho de enero

  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No sois vosotros los que me […]