Salmo 135, Gran Hallel de Alabanza – Domingo de Pascua

«¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado». (Lucas […]

Salmo 117, La Piedra Angular, Sábado Santo

«Jesús les dijo: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que desecharon los […]

Salmo 116 El Abrazo Universal – Viernes Santo

Salmo Hallel: El Abrazo Universal «Uno de ellos corrió a empapar en vinagre una esponja, […]

Salmo 113 La tierra se estremece – Martes Santo

Este salmo es una pieza maestra de la teología del Éxodo. Describe cómo la naturaleza entera (el Mar Rojo, el río Jordán, los montes) se estremece y «huye» ante el paso del Señor. Teológicamente, prefigura la Nueva Alianza: si el Mar Rojo se abrió para que Israel pasara de la esclavitud a la libertad, en la Semana Santa es la muerte misma la que «retrocede» ante el paso de Jesús. Cristo es el verdadero Cordero que convierte la «roca» de nuestra dureza en «manantiales de agua viva».

Salmo 112, La Humildad que engrandece – Lunes Santo

Jesús, fijando su mirada en Pedro, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; […]

Salmo 23, va a entrar el Rey de la Gloria, Domingo de Ramos

Este salmo es una liturgia de entrada. Originalmente celebraba la llegada del Arca de la Alianza al Templo de Jerusalén. Teológicamente, prefigura la Entrada Triunfal de Jesús en la Ciudad Santa. Él es el «Inocente de manos limpias y corazón puro» que tiene el derecho legal y divino de subir al Monte del Señor. Representa la soberanía de Dios sobre toda la creación y la purificación del culto que Cristo viene a instaurar con su propia entrega.