Salmo 45, el lirio blanco, dos de mayo

Los apóstoles le pidieron a Jesús: «Auméntanos la fe.» Jesús les contestó: «Si tuvierais fe […]

Salmo 113 La tierra se estremece – Martes Santo

Este salmo es una pieza maestra de la teología del Éxodo. Describe cómo la naturaleza entera (el Mar Rojo, el río Jordán, los montes) se estremece y «huye» ante el paso del Señor. Teológicamente, prefigura la Nueva Alianza: si el Mar Rojo se abrió para que Israel pasara de la esclavitud a la libertad, en la Semana Santa es la muerte misma la que «retrocede» ante el paso de Jesús. Cristo es el verdadero Cordero que convierte la «roca» de nuestra dureza en «manantiales de agua viva».

Salmo 112, La Humildad que engrandece – Lunes Santo

Jesús, fijando su mirada en Pedro, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; […]

Salmo 18 A, nada se libra de su calor, tres de marzo

Salmo 18 A, recorriendo el Camino. En la era de las pantallas y el ruido constante, hemos perdido la capacidad de escuchar el «susurro» de la noche o el «mensaje» del día. Este salmo nos invita a la contemplación. Espiritualmente, nos recuerda que no hay excusa para no conocer a Dios, pues Su firma está en cada amanecer. Prácticamente, nos llama a cuidar la creación: si el cielo proclama Su gloria, destruir la naturaleza es como arrancar páginas de un libro sagrado.

Salmo 75 A, se manifiesta, catorce de septiembre

  Jesús les dijo: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa […]