Salmo 36 C, en Camino, diecisiete de abril

Hay un contraste visual potente: el malvado parece un «cedro frondoso», imponente y arrogante, pero un momento después… ¡pum!, ya no está. El salmista nos invita a observar al hombre de paz porque «hay un futuro para el hombre de paz». La salvación no es algo que el justo fabrica con sus manos; es algo que «viene del Señor»

Salmo 36 B, acércate al bien, dieciséis de abril

Entonces Jesús les dijo: «Y lo que queráis que os hagan los hombres, hacédselo vosotros […]

Salmo 36 A, confía, quince de abril

En aquellos días, Jesús salió al monte a orar y pasó la noche orando a […]

Salmo 35, nos hace ver la luz, cinco de enero

Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una […]

Salmo 36 B, haz el bien, catorce de julio

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a […]

Salmo 36 A, encomienda tu camino, trece de julio

En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: «Escuchad y […]

Salmo 36 A, paz abundante, veintiséis de octubre

Jesús le respondió: « Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al […]

Salmo 36 C, sus pasos no vacilan, diecisiete de febrero

Adivinando su hipocresía, Jesús les replicó: « ¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que […]

Cada día, ocho de febrero, bondad y maldad, salmo 35

En China, los taoístas hablan del yin y del yang, dos principios contrarios que se […]

Cada día siete de diciembre.

Me había tenido que morder la lengua, me dice compungido. No te muerdas la lengua, […]